Todas las placas anteriores a noviembre de 2025 llevaban mis propios números: cinco embarazos, tres hijos, mi propia fórmula escrita en arcilla o porcelana y dejada en algún lugar del mundo. Entonces, en una exposición, ocurrió algo que cambió lo que este proyecto podía llegar a ser.

Le conté a una mujer que conocí allí sobre 5=3 — qué era, qué significaba, por qué había empezado a hacer estas placas. No estaba tratando de convencerla de nada. Y entonces me hizo una pregunta sencilla para la que no estaba realmente preparada: ¿podía hacer una con sus números en vez de los míos?

Dije que sí antes de haber pensado del todo qué implicaría eso. Ella me dio una descripción clara y honesta de sus propios sentimientos y su propia historia, y me senté a trabajar en ello como hago siempre — con música, tranquila, tratando de mantenerme presente con lo que estaba haciendo.

Cuando terminé, sentí como si hubiera llorado durante horas — aunque no derramé ni una sola lágrima. Me sorprendió lo emotivo que resultó. Supongo que estaba tan profundamente inmersa en el proceso, tan conectada con su historia, que mi cuerpo reaccionó por mí.

No esperaba que hacerla me afectara tanto. Una cosa es sentarse con tus propios números, tu propio duelo, tu propia fórmula. Otra muy distinta es sostener la pérdida de otra persona con el cuidado suficiente, y la cercanía suficiente, como para darle la forma correcta en arcilla.

Esta se ha quedado conmigo de un modo distinto a la mayoría, quizás porque cambió lo que yo pensaba que era el propósito del proyecto. Hasta entonces, cada placa había sido mía, o llevada a algún lugar por una amiga en mi nombre — pero siempre mis números, mi fórmula. Una vez que la historia de otra persona pudo vivir en la misma arcilla, toda la forma del proyecto cambió un poco, justo en el tramo de tiempo que después se convirtió en uno de los años más intensos que ha tenido este proyecto. No creo que sea una coincidencia.

Le estoy muy agradecida por haberme confiado algo tan personal, y estoy completamente dispuesta a hacer más piezas como esta — para cualquiera cuyos números no sean los mismos que los míos, pero que igualmente necesite verlos escritos en algún lugar real.

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